
Verdad Escrita🇮🇩🖋️|27/10/2025|
Durante la administración de Luis Arce, Bolivia incrementó de manera sostenida la importación de combustibles. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2020 y 2025 el país gastó más de $us 15.600 millones en la compra de gasolina, diésel y otros derivados del petróleo.
Curiosamente, esta cifra es comparable al récord histórico de las Reservas Internacionales Netas (RIN) que Bolivia alcanzó en 2014, cuando el Banco Central reportó cerca de $us 15.500 millones.
Actualmente, el país enfrenta la peor crisis de combustibles en dos décadas: las filas en las estaciones de servicio se multiplican y la escasez golpea por igual a agricultores, transportistas y familias.
Durante la gestión de Arce, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) incrementó las compras externas desde Argentina, Chile y Perú, y en los últimos meses incluso gestionó importaciones desde puertos chilenos para evitar un colapso en el suministro.
El propio Gobierno admitió que el sistema de subsidios es insostenible y que la falta de dólares ha complicado los pagos a proveedores internacionales.
La paradoja es clara: nunca se importó tanto combustible como en la era de Arce, pero nunca hubo tanta escasez. La promesa de reactivar el sector hidrocarburífero terminó opacada por la caída estructural en la producción, el agotamiento de los campos tradicionales y la falta de inversión en exploración.
Incluso, entre 2006 y 2019, durante los casi catorce años de gobierno de Evo Morales, Bolivia importó combustibles por un valor acumulado de más de $us 10.330 millones, según datos del INE compilados por el IBCE.
Fuente: El Deber
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